
En febrero de 2025, la empresa israelí Mekorot presentó al gobernador Alfredo Cornejo y a Sergio Marinelli los resultados del Plan Maestro para el Sector Hídrico de la provincia de Mendoza.
En aquella ocasión, se indicó que el plan provincial estaría concluido en septiembre, pero este lunes, el superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, desestimó dicha fecha -que está registrada en la web de Gobierno- y estiró los plazos a enero.
El Plan Hídrico de Mendoza es una estrategia integral que proyecta hasta 2050 la oferta y demanda de agua en la provincia, incorporando los efectos del cambio climático y la necesidad de inversiones sostenibles. Según indican desde el Gobierno, busca garantizar el acceso al recurso en todos los sectores -en especial el agrícola- y optimizar su uso, ya que actualmente se pierde un tercio del agua en la conducción y aplicación.
Entre sus ejes principales se incluyen la modernización del riego, la mejora en el uso del agua en espacios públicos, la infraestructura hidráulica y la planificación por cuencas. El financiamiento proviene del CFI y contempla la participación pública y privada: el sector privado asumirá un costo anual de 30 millones de dólares con un retorno de la inversión proyectado a 40 años. La implementación de medidas de eficiencia, como el riego por mangas y reservorios dentro de las fincas, se prevé entre 2025 y 2035.
Consultado acerca de este temática, Marinelli manifestó que “el masterplan se terminó, que es lo que se hizo con Mekorot” y que “es es el insumo con el que está trabajando, que fue el último convenio que se firmó acá con el CFI”.
En relación con los plazos, que aparentemente cambiaron, indicó que “esa comisión tiene un cronograma que termina en enero y entrega el plan hídrico. Ya se terminó el diagnóstico, estamos socializando el diagnóstico para tratar de que tenga algún tipo de validación. Es un plan general, provincial, que es un mandato legal que tenemos por la ley de ordenamiento territorial“.
Marinelli resaltó que “esa ley obliga a que haya un plan hídrico bueno. En base a eso va a haber una propuesta de Plan hídrico provincial y, luego que se apruebe ese plan provincial, va a haber planes por cuenca, que lo vamos a someter a tratamiento y discusión de los comités de cuenca. Ya estamos empezando a trabajar en los insumos para esos específicos (…) No es la misma realidad de la área metropolitana de Mendoza que la de Alvear, por ejemplo, que solamente es producción agrícola”.
En cuanto a la eventual aprobación legislativa, señaló que “el gobernador va a decir cuándo se entrega la legislatura” y que “la idea es generar una nueva ley o algún instrumento que permita que cuando haya que sacar más agua en la cabecera del sistema, que se la estamos sacando a la gente que la usa para uso agrícola de Lavalle, se la devolvamos limpia. Entonces que antes esté prevista la inversión también para tratar esos líquidos con una calidad suficiente para que puedan seguir trabajando los agricultores“.
El superintendente ya expuso sobre el plan ante el plenario de las comisiones de Ambiente y Recursos Hídricos y de Obras Públicas, Urbanismo y Vivienda de Diputados, sobre los avances del Plan Hídrico. Ocurrió a fines de mayo de 2025.
En relación a las intenciones de avanzar con un anteproyecto para crear un nuevo Código de Aguas -dado que el actual es de 1884-, dijo que se “está terminado el proyecto que hicieron los consultores“.
“Tengo las observaciones que me entregó el doctor Mathus Escorihuela y estamos esperando que termine el plan para ver cuál es la mejor compatibilización y qué es lo que es indispensable para acompañar con legislación estos cambios que les planteaba a través de un plan hídrico. Ahí se decidirá qué es lo que se envía a la Legislatura y se va a trabajar. El año que viene también se va a enviar“, finalizó.