Escúchanos en vivo ▶️ Radio Cadenanet

La Pampa Se Posiciona Entre Las Provincias Mas Baratas En Nafta



El relevamiento expone una brecha de más de $440 por litro entre la provincia más barata y la más cara, una diferencia que no solo se refleja en el bolsillo de los consumidores, sino que también tiene efectos concretos sobre el consumo, la logística y el desempeño de las economías regionales.

Mientras el precio del combustible continúa siendo una de las principales preocupaciones para automovilistas, transportistas y sectores productivos, La Pampa se posiciona entre las provincias con el litro de nafta súper más barato del país. Según un relevamiento nacional de precios realizado en estaciones de servicio de bandera YPF, el valor promedio en territorio pampeano se ubica en $1.483 por litro, un monto sensiblemente inferior al que se registra en buena parte del norte argentino.

De acuerdo con el ranking elaborado a partir de precios referenciales, La Pampa integra el grupo de seis jurisdicciones con los valores más bajos del país. La lista es encabezada por Tierra del Fuego, donde el litro de nafta súper se comercializa a $1.319, seguida por Santa Cruz ($1.383), Chubut ($1.447), Río Negro ($1.464) y Neuquén ($1.531). Estas provincias se benefician, en distintos grados, de esquemas impositivos diferenciales y de condiciones logísticas particulares que permiten atenuar el impacto de los aumentos nacionales.

En el extremo opuesto del ranking aparecen las provincias con el combustible más caro. La Rioja lidera ese listado, con un precio promedio de $1.765 por litro, seguida muy de cerca por Misiones ($1.770), Salta ($1.764) y Corrientes ($1.759). En estos distritos, el mayor costo del combustible se traduce en un encarecimiento general del transporte y de los bienes de consumo, afectando tanto a los usuarios particulares como a las actividades productivas.

Una brecha que condiciona el consumo

El relevamiento pone en evidencia una brecha superior a los $440 por litro entre la provincia más barata y la más cara del país. Esta diferencia no es un dato menor: impacta de forma directa en los hábitos de consumo y en la competitividad de las economías regionales. En las provincias del norte argentino, donde los precios en surtidor son significativamente más elevados, las ventas de combustible registraron caídas cercanas al 20%, un desplome que duplica el promedio nacional, estimado en torno al 10%.

Así lo indica un informe del Instituto de Economía (Ineco) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que advierte además sobre un fenómeno adicional que agrava la situación en las zonas fronterizas. Según el estudio, los precios de la nafta en países limítrofes como Brasil y Paraguay resultan considerablemente más bajos que en Argentina, lo que incentiva el cruce de consumidores y transportistas hacia esos mercados y profundiza la caída de ventas en las estaciones locales.

Esta realidad fue ratificada por Faruk Jalaf, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio del Noreste (Cesane), quien confirmó que la combinación de precios elevados, menor poder adquisitivo y competencia externa está golpeando con fuerza al sector. “En algunas localidades fronterizas, la pérdida de volumen es muy significativa y compromete la sustentabilidad de muchas estaciones”, advirtió.

Subas acumuladas y factores explicativos

Si bien La Pampa aparece bien posicionada en el ranking nacional, el informe aclara que los valores actuales no están exentos de aumentos importantes. A lo largo de 2025, los combustibles acumularon subas superiores al 40%, un incremento que quedó muy por encima de la inflación estimada, que ronda el 30% en el mismo período. Esta diferencia explica, en buena medida, la creciente percepción de que el combustible se ha convertido en uno de los precios más rezagados respecto del ingreso de los hogares.

El estudio señala que, pese a que el precio del barril de petróleo mostró una baja interanual de entre el 15% y el 17%, tanto en las referencias internacionales como en el mercado local, esa reducción no se trasladó de manera proporcional al precio final en los surtidores. La explicación radica en una combinación de factores internos que presionaron al alza los valores.

Entre los principales elementos que explican el aumento del combustible durante el último año se destacan:

  • Impuestos nacionales, que registraron un incremento acumulado del 52%, convirtiéndose en uno de los componentes de mayor peso en la estructura de precios.

  • Ajustes vinculados al tipo de cambio, con subas del 41%, que impactan directamente en los costos de refinación, logística y distribución.

  • Actualización de los biocombustibles, con aumentos del 67% en el biodiésel y del 37% en el bioetanol, insumos que forman parte obligatoria de la mezcla con las naftas y el gasoil.

Un escenario desafiante hacia adelante

De cara al futuro inmediato, el panorama plantea un escenario de incertidumbre para el sector productivo pampeano. Si bien el beneficio impositivo por zona desfavorable permite que las estaciones de servicio locales mantengan una ventaja competitiva frente a regiones como la Pampa Húmeda o el Norte Grande, el constante ajuste por tipo de cambio y la elevada carga tributaria amenazan con seguir erosionando el consumo.

Para los estacioneros de la provincia, el principal desafío será sostener el volumen de ventas en un contexto en el que, aun siendo de los más baratos del país, los combustibles muestran aumentos que superan ampliamente la evolución de los salarios. En ese marco, la brecha de precios entre provincias aparece no solo como un dato estadístico, sino como un factor clave que condiciona la actividad económica, el transporte y la vida cotidiana en cada región del país.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente