
Belgrano de Córdoba escribió una página histórica al conquistar su primer título en la máxima categoría del fútbol argentino. El conjunto cordobés derrotó 3-2 a River Plate en una final vibrante disputada en el estadio Estadio Mario Alberto Kempes y se quedó con el Torneo Apertura.
El equipo dirigido por Ricardo Zielinski no solo logró la consagración más importante de su historia, sino que además aseguró su clasificación a la próxima Copa Libertadores y disputará el Trofeo de Campeones.
La gran figura de la noche fue Nicolás Fernández. El delantero ingresó en el tramo final y cambió la historia del encuentro con dos goles decisivos. Ya había sido héroe en semifinales frente a Argentinos Juniors y volvió a aparecer en el momento justo para desatar la locura “pirata”.
El partido comenzó con un Belgrano intenso y agresivo en la presión alta, impulsado por el talento de Lucas Zelarayán. Sin embargo, River golpeó primero gracias a una gran jugada colectiva que terminó con la definición de Facundo Colidio.
La reacción celeste llegó rápido. Tras un córner ejecutado por Zelarayán, Leonardo Morales igualó de cabeza para devolverle la esperanza al conjunto cordobés.
En el complemento, River volvió a ponerse arriba con una acción entre Colidio y Tomás Galván, quien definió cruzado para el 2-1 parcial. Parecía que el “Millonario” encaminaba la final, pero el cierre guardaba toda la emoción.
A menos de diez minutos del final, el árbitro Yael Falcón Pérez sancionó penal tras revisión del VAR por una mano de Lautaro Rivero. “Uvita” Fernández empató desde los doce pasos y, apenas tres minutos más tarde, volvió a aparecer para empujar el centro de Franco Vázquez y marcar el gol del campeonato.
El pitazo final desató una fiesta inolvidable en Córdoba. Belgrano eliminó a su clásico rival, Talleres de Córdoba, en octavos de final y sobrevivió a momentos límite durante toda la fase decisiva hasta completar una campaña épica.
Un torneo de película y un título que quedará para siempre en la historia del “Pirata”.