
El Gobierno de La Pampa, a través del Ministerio de Salud y de la Coordinación de Desastres y Emergencias Sanitarias (CODES), llevó adelante jornadas de reentrenamiento en trauma prehospitalario destinadas a fortalecer la respuesta ante siniestros viales en la Ruta Provincial 20, conocida como la Ruta del Desierto, de cara al incremento del tránsito turístico durante las vacaciones de invierno.
Las capacitaciones se realizaron de manera simultánea en Colonia 25 de Mayo, La Reforma y Chacharramendi, con la participación de personal de Salud, Policía de La Pampa, Defensa Civil y Bomberos Voluntarios. El objetivo fue actualizar conocimientos sobre el manejo inicial del trauma, la reanimación cardiopulmonar (RCP), primeros auxilios y la coordinación entre los distintos organismos que intervienen en emergencias.
El referente del CODES, Juan Barbero, explicó que estas jornadas forman parte de una estrategia sostenida del Gobierno provincial para fortalecer la atención en uno de los corredores viales más importantes de La Pampa.
"La propuesta involucró un entrenamiento conjunto diseñado específicamente de cara al inicio de las vacaciones de invierno, cuando aumenta considerablemente el flujo de vehículos y, con ello, el riesgo de siniestros viales", señaló.
Un corredor estratégico
La Ruta Provincial 20 conecta la Ruta Nacional 143, a la altura de Chacharramendi, con la Ruta Nacional 151, cerca de 25 de Mayo. Se trata de un trayecto de más de 250 kilómetros, utilizado por miles de turistas que viajan desde el centro del país hacia la Patagonia.
Sus largas rectas y el paisaje desértico favorecen la fatiga y la somnolencia de los conductores, por lo que durante las temporadas de mayor circulación se intensifican tanto las campañas de prevención como los dispositivos de asistencia sanitaria.
Equipos de respuesta cada 50 kilómetros
Con el objetivo de reducir los tiempos de atención y garantizar la denominada "hora de oro" en los casos de trauma, la red sanitaria provincial articula el trabajo del Hospital Padre Ángel Buodo de General Acha, el Hospital Jorge Ahuad de 25 de Mayo y los centros de salud de La Reforma y Chacharramendi.
A este esquema se suman dispositivos especiales instalados en los parajes El Carancho y El Flechillar, donde equipos sanitarios realizan guardias permanentes durante las temporadas de mayor tránsito.
De esta manera, la Provincia logra disponer de un equipo de respuesta aproximadamente cada 50 a 75 kilómetros, con ambulancias equipadas, personal capacitado y sistemas de comunicación adaptados a las condiciones del entorno.
Prioridad en la seguridad de los rescatistas
Además de los procedimientos de atención a víctimas, las jornadas hicieron especial hincapié en la seguridad de los propios equipos de intervención.
Barbero destacó que trabajar de manera coordinada entre Salud, Policía y Bomberos permite unificar criterios de actuación y mejorar la calidad de las tareas de rescate, estabilización y traslado de pacientes.
Asimismo, valoró el compromiso del personal sanitario que presta servicio en una de las zonas más exigentes de la provincia, enfrentando condiciones geográficas y climáticas adversas para garantizar una respuesta rápida y eficaz ante las emergencias que puedan registrarse en la Ruta del Desierto.