
Tras la muerte de una adolescente de 15 años y de un remisero en un choque frontal, el Gobierno bonaerense confirmó que evalúa elaborar el proyecto para transformar la Ruta 88 en doble vía. La obra es reclamada desde hace más de dos décadas por vecinos, instituciones y familiares de víctimas.
La muerte de Ana "Anita" Peralta Rondanina, de 15 años, y del remisero Santiago Juan Manuel Irigoyen volvió a poner en el centro del debate la necesidad de transformar en autovía la Ruta Provincial 88, que une Mar del Plata con Necochea y es considerada una de las carreteras más peligrosas del sudeste bonaerense.
Impulsado por el dolor y con el respaldo de miles de vecinos, el reclamo encontró una primera respuesta del Gobierno provincial. Durante una visita a Necochea, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, recibió un petitorio de Andrea Rondanina, madre de la adolescente fallecida, y confirmó que la Provincia trabaja en la elaboración de un proyecto para convertir el corredor en doble vía.
Si bien aclaró que aún no existe una decisión sobre el inicio de la obra ni sobre su financiamiento, el funcionario aseguró que el objetivo inmediato es contar con un proyecto técnico que permita gestionar los recursos necesarios para su ejecución.
La Ruta 88 se extiende a lo largo de 120 kilómetros y soporta diariamente un intenso tránsito de vehículos particulares, transporte de carga y turistas. Desde hace años, vecinos y organizaciones advierten que el crecimiento del flujo vehicular y la circulación en doble mano incrementan el riesgo de choques frontales.
El pedido por la autovía lleva más de veinte años y ha sido impulsado mediante campañas de firmas, movilizaciones, audiencias públicas y presentaciones judiciales. En paralelo, una petición publicada recientemente en Change.org ya reunió más de 37.000 adhesiones, mientras que la Unión de Usuarios Viales (UDUV) volvió a exigir que la obra deje de ser una promesa y se convierta en una realidad.
Para Andrea Rondanina, la lucha trasciende el dolor personal. "No me importan las banderas políticas. Esto es un derecho a la vida. Le prometí a mi hija que lo iba a intentar", expresó luego de reunirse con Katopodis.
Mientras la Provincia avanza en la elaboración del proyecto, el reclamo vuelve a cobrar fuerza con un objetivo común: que la Ruta 88 deje de sumar víctimas y que la construcción de la autovía pase definitivamente del anuncio a los hechos.