
Ante versiones y operaciones mediáticas vinculadas a la normalización del funcionamiento del Acueducto, Aguas del Colorado informó que durante los trabajos de puesta en marcha de la nueva estación de bombeo EB22, ubicada a 29 kilómetros de Pichi Mahuida, se garantizó en todo momento la provisión de agua a las localidades conectadas al sistema.
El ministro de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Intronati, aseguró que las tareas “se realizaron en menos tiempo del previsto” y remarcó que durante todo el período de maniobras “se entregó agua a todas las localidades”. En ese sentido, explicó que si bien “se disminuyó el caudal, nunca se interrumpió la entrega” y que las medidas fueron consensuadas con las áreas técnicas de los municipios abastecidos por el Acueducto.
“Nunca se cortó el suministro, el mínimo promedio de entrega fue de 230 m³/h”, detalló el funcionario, quien reiteró que ese volumen había sido acordado previamente con los equipos técnicos municipales.
Como ejemplo, Intronati mencionó el caso de Toay, donde aseguró que “no hubo faltante de agua en ningún momento”, pese a que la localidad dispone actualmente de una reserva mínima que será ampliada próximamente hasta alcanzar una capacidad de cinco millones de litros.
Según el ministro, el municipio de Toay ratificó que no se registraron faltantes y calificó el operativo como exitoso mediante un comunicado difundido públicamente.
Asimismo, Intronati sostuvo que, en caso de haberse producido faltantes en alguna localidad, “estos no fueron responsabilidad de Aguas del Colorado”, ya que la obra fue planificada contemplando especialmente la necesidad de mantener el abastecimiento en todos los puntos conectados al sistema.
Finalmente, el ministro señaló que la provisión de agua durante las maniobras “está certificada por los datos registrados en el programa operativo de entrega a todas las localidades que abastece este Acueducto”.