
En el marco del Día Mundial de la Enfermedad de Alzheimer y como parte de las acciones permanentes de prevención y promoción de la salud, se llevó a cabo ayer una jornada destinada a brindar herramientas prácticas y teóricas desde el campo de la rehabilitación neurocognitiva.
La actividad tuvo como objetivo fortalecer un modelo de cuidado formal y humanizado para las personas con Alzheimer, promoviendo prácticas dignas, respetuosas y asertivas, tanto en el ámbito institucional como en el acompañamiento cotidiano.
La iniciativa fue organizada de manera conjunta por el Ministerio de Desarrollo Social y Derechos Humanos y el Ministerio de Salud, a través de la Dirección General de Personas Mayores y el Servicio de Rehabilitación del Complejo Hospitalario Favaloro-Molas.
Bajo el título “Aportes neurocognitivos para una tarea ética de cuidado formal”, la charla estuvo a cargo del licenciado en Psicología Misael Schapert Berpof, quien propuso un espacio activo de intercambio, reflexión y asesoramiento sobre las situaciones que atraviesan diariamente quienes desempeñan tareas de cuidado.
Una mirada integral sobre la enfermedad
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral progresivo e irreversible que afecta de manera gradual la memoria, el razonamiento y la autonomía necesaria para desarrollar actividades cotidianas.
La jefa del Servicio de Rehabilitación, Laura Vigliotta, destacó la importancia de contar con información clara y herramientas concretas para acompañar a las personas que atraviesan esta enfermedad.
“A partir del conocimiento de la patología, sus características sintomatológicas y evolutivas, así como de la experiencia en el diseño de procesos de evaluación y rehabilitación, se propusieron estrategias y herramientas orientadas a conformar una guía de acción para la tarea de cuidado”, señaló a la Agencia Provincial de Noticias.
En este sentido, remarcó también la necesidad de fortalecer redes comunitarias y espacios de contención destinados a quienes cuidan, tanto familiares como cuidadores formales, con el propósito de brindarles conocimientos que contribuyan a prevenir el desgaste emocional.
“Cuidar a quien cuida es un pilar fundamental; por eso buscamos ofrecer herramientas que reduzcan la incertidumbre y fortalezcan la confianza en el rol cotidiano”, expresó Vigliotta.
Asimismo, sostuvo que toda intervención vinculada con la rehabilitación debe sustentarse en pilares psicoeducativos y desarrollarse desde una perspectiva integral, ética, responsable e interdisciplinaria.
El desafío de preservar la dignidad
Por su parte, Schapert Berpof explicó los principales ejes abordados durante el encuentro y destacó la importancia de comprender la enfermedad para poder intervenir adecuadamente ante las diferentes situaciones que pueden presentarse.
“Durante la jornada se abordaron interrogantes clave para la práctica diaria: ¿qué es la enfermedad de Alzheimer?, ¿cuál es su sintomatología característica?, ¿cómo se comporta una persona que la padece?, ¿cuáles son sus estadios de evolución y cómo entender sus manifestaciones?”, detalló.
El profesional señaló que también se profundizó en estrategias para afrontar los desafíos neuropsicológicos asociados a la enfermedad, entre ellos los cambios conductuales y de ánimo.
En ese marco, la capacitación puso especial énfasis en el concepto de cuidado ético, entendiendo que acompañar a una persona con Alzheimer implica reconocerla y valorarla más allá de su deterioro cognitivo, respetando su historia, sus necesidades y su dignidad durante todo el proceso de la enfermedad.
Capacitación permanente para quienes realizan tareas de cuidado
En tanto, Emiliano Moreno, responsable del área gubernamental de Personas Mayores de la Provincia, destacó la importancia de sostener este tipo de propuestas de capacitación a lo largo del año.
“Hoy hablamos de Alzheimer específicamente, y es parte de nuestras acciones durante todo el año, en el que brindamos formación en temáticas que competen a las tareas con personas mayores”, señaló.
En ese sentido, explicó que estas instancias buscan sentar bases para el ejercicio profesional de las labores de cuidado, proporcionando herramientas que permitan brindar una atención adecuada a las necesidades particulares de cada persona mayor.
La jornada se enmarcó así en una política de capacitación y promoción de derechos orientada a fortalecer las capacidades de quienes acompañan y cuidan a personas mayores, incorporando conocimientos específicos y promoviendo una mirada centrada en la persona.