
Río Grande. La Dirección Provincial de Vialidad continúa desarrollando tareas de mantenimiento y reparación en distintos caminos de Tierra del Fuego, con intervenciones que actualmente se concentran en la Ruta Provincial N°7, en el sector de Bahía ARA San Blas, en la zona norte de la provincia.
La presidenta de Vialidad Provincial, Iliana Zarantonello, explicó que el avance de los trabajos se encuentra condicionado por las condiciones climáticas y, principalmente, por el estado del suelo en determinados sectores. En este contexto, remarcó la necesidad de evitar la circulación por los caminos durante las jornadas de barro, debido a que el tránsito puede provocar huellones, deteriorar la calzada y generar pérdida de material.
En relación con las tareas ejecutadas sobre la Ruta Provincial N°7, la funcionaria detalló que se realizó una reparación de la calzada mediante una doble pasada a lo largo de los 5,3 kilómetros del tramo intervenido. Antes de avanzar con estos trabajos, los equipos llevaron adelante tareas de limpieza de banquinas y cunetas, donde se detectó una importante cantidad de residuos arrojados en distintos sectores.
“Apelamos a la colaboración de todos para mantener nuestros caminos y drenajes limpios y seguros”, señaló Zarantonello, al destacar la importancia de que quienes utilizan las rutas también contribuyan al cuidado de la infraestructura vial.
La titular del organismo explicó además que la planificación de cada intervención depende directamente de la evolución de las condiciones meteorológicas y del estado del suelo. En ese sentido, señaló que el deshielo y la humedad dificultan el ingreso de maquinaria pesada en algunos sectores.
“Cada intervención depende de las condiciones climáticas y del estado del suelo. El deshielo y la humedad dificultan el ingreso de maquinaria en algunos sectores, y avanzar en esas condiciones no solo sería poco beneficioso, sino que también podría generar pérdidas de material de la calzada, que no se recupera”, sostuvo.
Desde Vialidad Provincial solicitaron paciencia a los usuarios de las rutas que todavía no pudieron ser intervenidas y aseguraron que se mantiene un seguimiento permanente de cada sector para determinar cuándo las condiciones permiten ingresar con los equipos.
“Sabemos que hay tramos que aún no podemos atender, pero estamos atentos y planificando cada acción para que sea efectiva”, afirmó Zarantonello.
La funcionaria también puso el foco en las personas que desarrollan actividades productivas o laborales en las inmediaciones de las rutas provinciales y pidió extremar las precauciones durante los períodos de barro. Advirtió que la circulación en caminos afectados por la humedad puede generar huellones y ocasionar inconvenientes no solo en la calzada, sino también en el desplazamiento y funcionamiento de la maquinaria, equipos y herramientas utilizados en la zona.
“La responsabilidad es mutua: necesitamos trabajar, pero también debemos cuidar la infraestructura que nos conecta y que es fundamental para todos”, expresó.
Mientras continúan las tareas en la Ruta N°7, Vialidad Provincial también desarrolla intervenciones en la Ruta Provincial N°9, priorizando aquellos sectores que presentan mejores condiciones para el ingreso de maquinaria y el desarrollo de los trabajos.
Asimismo, desde el organismo anticiparon que próximamente está previsto comenzar con tareas de mantenimiento en la Ruta Provincial N°23 y en la Ruta Provincial N°12, de acuerdo con la evolución de las condiciones climáticas y la posibilidad de acceso de los equipos.
El objetivo de Vialidad Provincial es mantener una presencia permanente en las distintas rutas de Tierra del Fuego, priorizando aquellos sectores donde las intervenciones permitan preservar la infraestructura, mejorar las condiciones de transitabilidad y acompañar el desarrollo de las actividades productivas y de las comunidades que dependen de estos caminos.
En este marco, desde el organismo reiteraron el pedido a los usuarios para circular con responsabilidad, especialmente durante los días en que el barro y la humedad afectan las condiciones de los caminos, evitando acciones que puedan acelerar su deterioro y dificultar las posteriores tareas de reparación.