
Durante una visita al Hogar del Niño de Nueve de Julio, dialogamos con su presidente, Santiago Falco, quien brindó un panorama completo sobre el presente de la institución, las obras realizadas recientemente, la situación económica, las fuentes de financiamiento y los proyectos a futuro.
Falco destacó que el principal motivo de la visita fue la finalización de una obra integral en la vereda del edificio, una intervención necesaria no solo desde lo estético, sino también desde lo funcional y preventivo. La vereda anterior se encontraba muy deteriorada, con baldosas levantadas que implicaban un riesgo de caídas. Por ese motivo, se decidió levantarla por completo y construir una nueva, con un diseño moderno que, al mismo tiempo, respeta y armoniza con el estilo clásico del histórico edificio del Hogar.
La obra se pudo llevar adelante gracias a una combinación de fondos obtenidos a través de actividades propias y una administración cuidadosa de los recursos. “Aprovechamos una época en la que todo está medio parado, pero teníamos fondos disponibles gracias a la buena administración”, señaló Falco. Además de la vereda, se realizaron tareas de pintura en el salón interno y se reemplazó uno de los tanques de agua, una mejora clave en términos de salud e higiene.
En cuanto al funcionamiento diario del Hogar, Falco recordó que la institución ya no es un internado desde hace aproximadamente 14 años, a raíz de cambios en la legislación que prohibieron que los niños permanezcan a dormir. Actualmente, el Hogar funciona en modalidad diurna, con dos turnos. Asisten alrededor de 48 niños, quienes reciben desayuno y almuerzo, acompañamiento escolar y participan en talleres y actividades extracurriculares.
Los chicos que concurren por la mañana llegan a las 8, desayunan, realizan tareas escolares y talleres, almuerzan y luego se retiran para asistir a la escuela por la tarde. Quienes están escolarizados en el turno mañana realizan el recorrido inverso. Entre las actividades ofrecidas se incluyen huerta, cocina, jardinería, carpintería e inglés, entre otras propuestas educativas y recreativas. El Hogar cubre así dos de las comidas principales del día, lo que representa aproximadamente la mitad de la ingesta diaria de cada niño.
Falco subrayó que el Hogar del Niño es una institución privada sin fines de lucro, que no recibe ningún tipo de ayuda estatal, ni municipal, provincial o nacional. Todo se sostiene con recursos propios, lo que hace indispensable una planificación cuidadosa y la diversificación de ingresos.
Uno de los pilares económicos actuales es el alquiler de oficinas, que anteriormente eran habitaciones del antiguo internado. Esos espacios fueron refuncionalizados y hoy generan un ingreso estable que permite proyectar gastos y obras sin comprometer la economía de la institución. A esto se suman otras iniciativas como la feria americana, que continúa funcionando incluso durante el verano, aunque con menor frecuencia, y cuyos días de apertura se comunican a través de redes sociales.
Falco también se refirió a otros proyectos, como la calesita, que por el momento no genera ganancias debido a los costos de mantenimiento, pero que se sigue sosteniendo con una mirada a largo plazo. “Nada es instantáneo, todo necesita tiempo, desarrollo y empuje”, explicó.
De cara al futuro, uno de los proyectos más ambiciosos es la recuperación del salón de fiestas, una vez que finalice el contrato de alquiler vigente con la Comisaría de la Mujer. La idea es que este espacio se convierta en una nueva fuente de ingresos, ofreciendo alquileres accesibles a socios protectores y a empresas que deseen realizar eventos, combinando colaboración social con un beneficio concreto.
En relación con la ayuda de la comunidad, Falco destacó la gran generosidad de los vecinos de Nueve de Julio, tanto de particulares como de empresas. Señaló que uno de los mayores activos del Hogar es la transparencia, ya que todo lo que se solicita y se recibe se puede ver reflejado en obras concretas. Además, las empresas que colaboran pueden deducir sus aportes del impuesto a las ganancias, ya que la institución tiene sus balances al día.
Una forma sencilla de colaborar es a través del sistema de socios protectores, que funciona mediante débito automático. Cada persona elige el monto mensual que desea aportar —desde cifras muy pequeñas hasta montos mayores— y el dinero ingresa directamente a la cuenta del Hogar, sin manejo de efectivo, garantizando transparencia y simplicidad.
En cuanto a la inversión realizada en la obra reciente, Falco detalló que el monto total supera los 5 millones de pesos, incluyendo gastos en hormigón, mano de obra, pintura, materiales sanitarios y donaciones de empresas locales que aportaron arena y cemento. Toda la rendición de cuentas se presenta de manera formal en la comisión directiva.
Finalmente, anunció que en la segunda quincena de febrero se abrirá la inscripción para el ciclo 2026, destinada a niños de 3 a 11 años, con prioridad para quienes ya asisten al Hogar. El proceso es público y transparente, con lista de espera en caso de que se complete el cupo.
Falco cerró la entrevista agradeciendo la visita y proponiendo futuras actividades conjuntas, como la posibilidad de realizar una radio abierta con los chicos, una experiencia educativa y motivadora que permitiría acercarlos a distintos oficios y al mundo de la comunicación.
