
El gerente general de la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE) de Santa Rosa, Luis Usero, realizó un balance sobre la evolución del consumo eléctrico y señaló que, si bien durante el último ejercicio económico hubo un incremento en la demanda, el crecimiento fue "muy moderado" y continúa reflejando el contexto económico.
Usero explicó que, al comparar junio de 2026 con el mismo mes del año anterior, se observó un leve aumento en el consumo. Sin embargo, al analizar el período completo correspondiente al ejercicio 2025-2026, la compra de energía de la cooperativa creció apenas un 1,7%.
"Está bueno que crezca, pero la expectativa siempre es que la demanda aumente en niveles similares a los que históricamente registrábamos, del orden del 4 o 5%. Un 1,7% es un crecimiento bajo", afirmó.
El directivo indicó que cerca del 95% de la demanda eléctrica de la cooperativa corresponde a tres grandes sectores: el residencial, los grandes usuarios y el comercio. En los tres casos, el comportamiento fue similar, con incrementos muy moderados tanto en el consumo total como en la energía utilizada por cada usuario.
Según explicó, durante el segundo semestre de 2025 se observaba una recuperación en la demanda, aunque desde diciembre comenzó una desaceleración. Posteriormente, el consumo volvió a mostrar una leve mejora en los últimos dos meses, aunque sin alcanzar niveles de crecimiento significativos.
Usero consideró que este comportamiento está estrechamente vinculado con la situación económica del país, ya que las familias, el comercio y las empresas mantienen un consumo muy ajustado.
Además, recordó que históricamente existía una fuerte relación entre la evolución del Producto Bruto Interno (PBI) y la demanda de energía, aunque actualmente esa correlación parece haberse estancado.
"Habrá que ver qué sucede en los próximos meses. Hoy estamos en una especie de meseta y todavía no está claro si la demanda comenzará a crecer nuevamente o si volverá a caer", señaló.
Finalmente, recordó que la cooperativa ya atravesó períodos de fuerte retracción del consumo, como ocurrió en 2019 y durante la pandemia de COVID-19, cuando la demanda eléctrica registró caídas importantes. "Una disminución del 2 o 3% en el consumo de energía ya es significativa y refleja claramente el impacto de la actividad económica", concluyó.