
La propuesta del gobernador Sergio Ziliotto será discutida este martes en el Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica del Noroeste de la Llanura Pampeana. La Provincia busca que las jurisdicciones acuerden parámetros comunes para detectar con anticipación eventos extremos y reducir sus efectos sobre poblaciones y zonas productivas.
El Gobierno de La Pampa llevará este martes 11 de agosto al Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica del Noroeste de la Llanura Pampeana (CIRHNOP) una propuesta para avanzar en la creación de un sistema de alertas tempranas frente a posibles inundaciones vinculadas al fenómeno climático El Niño.
La iniciativa fue planteada por el gobernador Sergio Ziliotto ante el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Diego Santilli, con el objetivo de fortalecer las herramientas de prevención y mejorar la coordinación entre las provincias que integran la región ante eventuales contingencias hídricas.
A pedido de La Pampa, el Gobierno nacional incorporó al orden del día de la reunión del Comité Técnico del CIRHNOP la definición de los parámetros necesarios para elaborar un plan de alertas tempranas. La representación pampeana estará a cargo del secretario de Recursos Hídricos, José Gobbi, quien formalizará la propuesta durante el encuentro.
La discusión adquiere especial relevancia frente a la posibilidad de que un escenario climático asociado a El Niño genere precipitaciones superiores a las habituales y vuelva a poner bajo presión a los sistemas de drenaje de una región atravesada por conflictos hídricos que, en distintos momentos, involucraron a varias jurisdicciones.
La Pampa pide fortalecer el CIRHNOP
Además del sistema de alertas, Ziliotto planteó ante el jefe de Gabinete la necesidad de darle mayor respaldo institucional al CIRHNOP. En ese sentido, solicitó que el Poder Ejecutivo Nacional impulse ante el Congreso un proyecto de ley para ratificar formalmente el organismo.
La propuesta busca completar el proceso que ya tuvo respaldo legislativo en La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, y otorgarle al Comité un marco jurídico nacional que consolide su funcionamiento y facilite la coordinación entre las provincias frente a emergencias hídricas.
El planteo pampeano apunta así a que el CIRHNOP no funcione únicamente como un ámbito de intercambio entre las jurisdicciones, sino que cuente con herramientas institucionales capaces de sostener políticas de prevención y respuesta conjunta.
Una estrategia que apunta a anticiparse al desastre
La creación del sistema de alertas se vincula además con una política preventiva que la Provincia viene impulsando en materia de contingencias climáticas.
En esa línea, recientemente fue creada la Unidad de Gestión de Contingencias Hidrometeorológicas, destinada a fortalecer las tareas de planificación, monitoreo y coordinación frente a fenómenos extremos.
El objetivo es pasar de una lógica basada exclusivamente en la respuesta posterior a la emergencia a otra que permita anticipar los riesgos, activar alertas y reducir los daños antes de que las inundaciones afecten a las poblaciones y a los sistemas productivos.
La propuesta que La Pampa llevará al CIRHNOP busca precisamente avanzar en esa dirección: establecer indicadores y parámetros comunes que permitan detectar escenarios de riesgo con suficiente anticipación y coordinar medidas entre las distintas jurisdicciones.
Los temas que analizará el Comité
La reunión convocada por el Gobierno nacional tendrá una agenda amplia. Entre los principales puntos figuran:
- Estado de situación de la región hídrica.
- Alcantarillas del camino interprovincial entre Córdoba y La Pampa y canal paralelo.
- Camino del Meridiano y sus alcantarillas.
- Avances del modelo de la presa El Chañar, desarrollado por Córdoba.
- Revisión de la región hídrica y/o sus subregiones como insumo para elaborar un diagnóstico sociodemográfico.
- Elaboración de un sistema de alertas tempranas, a solicitud de La Pampa.
- Varios.
La discusión sobre las alertas será, de este modo, uno de los puntos centrales del encuentro. Para La Pampa, el desafío es que las provincias puedan contar con información compartida y mecanismos coordinados que permitan anticipar una eventual emergencia hídrica en lugar de comenzar a actuar cuando el agua ya llegó.